A esa conclusión llegué el día de hoy.
Hoy fue un día bastante aburrido, no ocurrió nada especial, no vi
ninguna película emotiva, no leí ningún libro de autoayuda, ni escuché ninguna
balada en la radio. Hoy no hablé con casi nadie, no fue un día nublado, ni
lluvioso, ni de calor precisamente sofocante... sin embargo, antes de dormir
llegaron unas personas a mi mente; no somos familia, ni hemos compartido tanto
como para ser mejores amigos; con uno de ellos sólo he tenido 2 conversaciones
serias y con otro nunca he tenido una, sin embargo, al igual que los demás, me
han salvado la vida y de manera más bella que hay para hacerlo: sin querer.
Sólo con sus formas de ser, con sus formas de pensar, sus risas, sus miradas
llenas de historias que dudo que alguna vez pueda escuchar y tiñen de un color
aún más bello su alegría. Cortesía desinteresada, ¿saben cuánto amo eso? creo que ya lo he mencionado varias
veces, pero es que de verdad me encanta y saber que hay personas así, me da
esperanza. Estas personas de las que les hablo
no son perfectas o nada parecido, y al igual que muchos, también tienen esos
momentos en los que se odian a sí mismos, se culpan de errores pasados o pasan
horas preguntándose qué hicieron mal, algunos son maestros en enmascarar
sentimientos, pero se necesita experiencia para mirar a alguien y saber que esa
persona está mal. Como todos, ellos sufren de vez en cuando, y como algunos,
ellos no creen que valen la pena, no se creen importantes, y sin embargo, en un
día aburrido y sin razón aparente se cuelan en mi mente, una chica que algunos
de ellos a penas conocen, y les agradezco su existencia y les digo mentalmente
que me gusta cómo son, que a pesar de que se odien a ratos y les haya costado
más daños que años, adoro cómo son y egoístamente agradezco todo lo que hayan
pasado, porque los convirtió en hermosas personas, porque aún con toda la
oscuridad que carguen, lo son. Y eso me motivó a pensar que tal vez todo es
cuestión de puntos de vista y todos tenemos a alguien que nos quiere
desde el cabello y la risa, hasta nuestra oscuridad. Yo soy un buen ejemplo, y esto es un nuevo
descubrimiento bastante sorpresivo hasta para mí, verán, mis queridos
transeúntes, yo no entro en el estereotipo comúnmente aceptado de chica bonita,
soy tímida con algunos extraños y cerrada con muchos conocidos, río extraño,
digo algunas groserías, me gusta cruzar las piernas, pero a menudo estoy más
cómoda sentándome como chico, tengo una pizca de enfermedad mental, crisis
ocasionales, duermo poco, rara vez me peino, sueño despierta a diario, hablo
sola y comparto mis reflexiones y cuestiones extrañas con todo aquél al que le
agarre confianza... un partidazo, no?... Y aún así, hay quien después de una
carcajada extraña me dice "ya extrañaba tu risa", quien saca su
usualmente escondido lado serio para calmar mis nervios, quien perdona enormes
errores y permanece a mi lado, quien me ve a mitad de una crisis y a pesar de
verme así, me abraza, quien lanza una almohada a la cara de alguien y a la mía
para hacerme reír cuando estaba a punto de llorar. Yo, que soy como soy y he
cometido varios errores, me odio a ratos y no creo haber hecho nada en
especial, tengo gente que me quiere, que me cuida y se preocupa por mí, eso me
sacó lágrimas hace rato.
Que me vean tal como soy, defectos físicos
y reales, y me digan "te quiero"...
No tiene precio.
Hb* 21-22 de Junio del 2014
No hay comentarios:
Publicar un comentario